¿Qué cámara me compro?

Ésta es una de las preguntas que más nos hacen las personas iniciadas en fotografía. La respuesta es tan simple como compleja: la que se ajuste a tus necesidades. Muchas veces compramos cámaras con características que nunca vamos a explorar, solo por renombre o por que seguimos los pasos de alguien conocido. Hay que mirar más allá, hay que ver qué potencial tiene cada equipo y cómo creemos que vamos a utilizarlo cuando sepamos utilizarlo.

No hacemos fotos con nuestras cámaras. Las hacemos con nuestro corazón y las hacemos con nuestras mentes; la cámara no es más que una herramienta.
Arnold Newman

…Y como herramienta, lo ideal es adquirir una que se adapte a nuestras necesidades y posibles usos, puesto que la diferencia si sabemos utilizarla, no va a ser tan grande como se cree. Para ello, lo mejor es deshacernos de tópicos como “caballo grande ande o no ande”, “la más cara me hará mejores fotos”, “las reflex tochas son las mejores”, o “me han dicho que lo mejor es Canon/Nikon”.

¿Cómo elegir entonces nuestra cámara?

Para ello has de saber, que existen principalmente 3 tipos de cámaras fotográficas digitales en el mercado: las DSLR, las mirrorless, y las compactas.

  • DSLR: Responden a las necesidades de fotógrafos, aficionados y profesionales, sustituyendo a las antiguas réflex de carrete. Son las más pesadas y disponen de visor óptico con un sistema de espejo que proyecta la imagen natural hacia nuestro ojo. Su característica más visible es que sus objetivos son intercambiables. Están enfocadas al público profesional, aunque cada día pierden más mercado frente a las mirrorless. Si quieres hacer fotografías de forma clásica y profesional, éste es tu producto.

 

  • Mirrorless: La evolución tecnológica de las DSLR. A diferencia de éstas, sacrifican la precisión del visor óptico para introducir un visor de pantalla led con otras capacidades. Al menos en su planteamiento, son concebidas como una alternativa más ligera y compacta. En la práctica, su sistema de objetivos intercambiables es similar al de las DSLR, lo que les da un tamaño similar. Aunque su rendimiento óptico sea debatible, y sus visores sigan siendo inferiores a los ópticos por sentido común, lo que queda claro es que presentan avances tecnológicos constantes que no encontramos en otras cámaras, especialmente enfocados a la interfaz. Del mismo modo, desde el lanzamiento de la Sony a9, ya no hay problemas visibles en los visores electrónicos, tan solo una diferencia natural entre imagen real e imagen en pantalla. Definitivamente, si miras hacia el futuro, aquí tienes tu sistema.

  • Compactas: Su gran ventaja es su gran debilidad. Se caracterizan principalmente por su objetivo no intercambiable. Su rango de precios abarca desde cámaras muy económicas con una calidad similar a la de un buen smartphone, hasta cámaras que podrían hacer frente a una DSLR de gama media-alta. Comparten muchas características con las mirrorless, ya que existen mucho antes que éstas. Son una buena opción si buscamos algo que no precise montar y desmontar objetivos, o hacer recortes de imagen, además de transportarse con facilidad. Si quieres iniciarte como aficionado y te gusta viajar, es la opción ideal.

 

La importancia del tamaño de sensor que incorpore cada modelo es vital a la hora de seleccionar una cámara. Un sensor más grande implica que, en relación a la densidad de píxeles, éstos puedan ser más grandes y por regla general, mejores. Siempre hay excepciones, y sensores que rozan la calidad de sus hermanos mayores, pero un sensor mayor casi siempre implica un mayor rendimiento. Es importante, a la hora de comprar objetivos por separado, que hay monturas que solo funcionan sobre un tipo de sensor, y que es necesario informarse de la compatibilidad con nuestro modelo de cámara. Hay principalmente 5 tipos de sensores según su tamaño disponibles en el mercado: Medio formato, formato completo, APS-C, micro 4/3, y 1 pulgada (ordenados de mayor a menor tamaño).

  • Medio formato: Enfocados a cámaras superprofesionales y de gran tamaño por lo general. El uso de éstas cámaras está limitado a un nicho de mercado donde la definición de las imagenes es vital, como en ampliaciones publicitarias, paisajes con mucho mucho detalle para ampliar, o catálogos de grandes marcas. es Ofrecen un gran rendimiento en términos puros de imagen pero provocan que el resto de características impidan desarrollarse del mismo modo. Permiten alcanzar densidades de más de 50 megapíxeles, sin sacrificar el tamaño de los fotoreceptores. Exigen objetivos de construcción perfecta, ya que es complicado mantener la calidad en los bordes de la imagen; por lo que el precio de los equipos se dispara.

  • Formato completo/full frame: Los más apreciados por los profesionales. Permiten alcanzar densidades de hasta 50 megapíxeles a día de hoy, ofreciendo una muy buena calidad en situaciones de luz límite. La mejor opción para fotógrafos todoterreno, especialmente si se enfrentan a fotografías de larga exposición. Su precio es algo elevado pero menos que una cámara de medio formato, y para obtener buenos resultados es necesario contar con ópticas de gran calidad. Es la aspiración de la gran mayoría de fotógrafos, si el resto de características lo acompañan.
  • APS-C: El formato más presente en el mercado a todos los niveles. Ofrecen un rendimiento profesional por debajo de los sensores de formato completo, pero compensan ésto con otras características. Su menor tamaño provoca un factor de recorte de aproximadamente x1.6 en las distancias focales, dato a tener en cuenta a la hora de comprar un objetivo. Por otro lado, ésto permite que los bordes de las ópticas no tengan que ser de una extremada calidad; lo que abarata los costes y por lo tanto el equipo. Algunos fabricantes propios de éste formato, como Fuji, alegan que éste recorte les favorece, ofreciendo una imagen más nítida y sin aberraciones producidas por las ópticas. APS-C puede ser tu opción ideal debido a que encontrarás estos sensores en la mayoría de modelos de cámaras que hay en el mercado.
  • Micro 4/3: Con la mitad de superficie que el formato completo, ejercen un recorte de x2 en la distancia focal. Ésto abarata aún más los costes de fabricación, lo que permite a los fabricantes centrarse en otras características, como es el caso de Panasonic. La mayor ventaja, además de ésto y lo hablado anteriormente en referencia a la parte central de las ópticas, es que permiten ensamblar cámaras de un tamaño mucho más pequeño. Ideal para fotografía de viajes o si buscamos otro tipo de características y posibilidades.
  • 1 pulgada: Sin extenderme demasiado, son los que encontramos en algunas cámaras compactas, cámaras de acción y algunos dispositivos inteligentes. Su principal atractivo de éstos sensores y sus hermanos menores, son las posibilidades que ofrecen para dispositivos de tamaños reducidos.

Además, comentar, que hoy en día existen diferentes modelos enfocados a actividades concretas. Si crees que vas a realizar más vídeo que fotografía, hay cámaras que, sin dejar de lado la foto, se centran en el aspecto de la grabación de vídeo. Otras, se centran en un uso híbrido. Y también las hay que sin dejar de lado la captación de vídeo, ofrecen una imagen en fotografía de mucha resolución. Ejemplos de ello serían las mirrorless Panasonic Lumix, con sus GH5 de sensor micro 4/3, centradas en el uso de vídeo 4k de calidad profesional y muchas características que lo refuerzan y facilitan su grabación. Otras como la mirrorless recién presentada Sony A7III de sensor full frame equilibrarían la balanza ofreciendo casi las mismas capacidades de vídeo, mas características de fotografía profesional como el sistema de enfoque y mayor rango dinámico. Por último, cámaras DSLR como la Canon 5Ds R de sensor full frame, que se lanzó en 2015 para ofrecer una resolución máxima en fotografía de 50,6 megapíxeles.

 

Por lo tanto, lo propio es investigar sobre qué marca y modelo concreto puede ofrecernos lo mejor, teniendo en cuenta vuestro nivel actual y nuestras aspiraciones futuras. Y recordad, que lo propio para que nuestro bolsillo no sufra, es sacarle el máximo partido a cada modelo sin pensar en los superiores. Os sorprendería la cantidad de veces que me han dicho “con esa cámara cualquiera”, cuando la fotografía o vídeo se había resuelto con un modelo muy inferior al que suelo llevar encima, y nadie lo sabía. Todo es cuestión de conocer los límites del equipo y exprimirlo al máximo con técnicas adquiridas. Jamás os aconsejaría que compréis un equipo caro y profesional si vuestra aspiración es trabajar en modos automáticos, en condiciones de luz normales, y sin el uso de técnicas especiales. Para iniciaros en fotografías con técnicas más complejas o situaciones de luz límites, está claro que un sensor más grande provocará mejores resultados, además de que la cámara estará probablemente sellada al clima y dispondrá de distintos modos de disparo entre otras cosas. Pero… ¿de verdad lo necesitamos? Cualquier modelo de entrada de la “gama baja”, que disponga de modo manual (todas las DSLR y mirrorless, y muchas compactas) nos permitirá hacer éste tipo de fotografías, sin tener que vaciar nuestros ahorros, en caso de que seamos aficionados. Todo es, valorar lo que queremos-necesitamos, y tener en cuenta que cuanto más alto es el precio, menor es la diferencia entre equipos de gama alta.


Y POR ÚLTIMO, EL MOTIVO POR EL CUAL SEGURAMENTE HABÉIS LEÍDO TODO LO ANTERIOR

Las 3 cámaras con mayor rendimiento (ponderando todas las características) del mercado son para mí:

  • Sony A7RIII
  • Nikon D850
  • Canon 5D mk IV

Y las más interesantes para iniciarse en fotografía, e ir más allá (no compactas), son para mi:

  • Canon M100

canon m100 mirrorless

  • Fuji X-A10

mirrorless camera

  • Nikon D3400 (encontraréis la D3300 más barata y similar)

nikon d3400 dslr camera

  • Sony Alpha-5000

sony a5000 mirrorless

  • Interesante echarle un ojo a modelos similares de Panasonic, Pentax, y Samsung.

Ésto es todo por hoy, ¡nos vemos en la próxima publicación, donde tú decides el contenido!

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