Equipo para Nueva York

Nos gusta viajar. Es un hecho, y no por las fotografías, sino porque nos gusta viajar.

Es evidente, que como creativos, nos es imposible no hacernos con unas fotografías de cada una de nuestras escapadas. Pero… ¿qué te llevas, cuando lo importante no es lo que te llevas sino a dónde vas?

La elección del equipo es algo que nunca nos hemos tomado muy en serio, ya que planteamos nuestros viajes como unas vacaciones y no como un trabajo profesional. Pero es cierto que parte de nuestra filosofía se basa en compartir, como personajes más que como profesionales, nuestro camino; y traducir eso en una imagen pública transparente y cercana. Por tanto no podemos subestimar nuestra herramienta, ya que la elección de ésta es la que va a poner los límites a nuestra visión.

Hoy, os escribimos desde Nueva York; nuestro último destino. Tal y como elegisteis en la encuesta semanal de Instagram, vamos a hablaros del equipo con el que nos estamos moviendo en nuestra escapada turística. Y más que eso, vamos a contaros por qué esta elección.


La cámara

Tanto Sandra como yo, hemos traído un cuerpo de cámara a Nueva York.

En el caso de Sandra, la elegida es una Fuji Instax Mini 90 Neo Classic negra. Con carretes tanto en color como en blanco y negro. Nos gusta la fotografía analógica, y el formato mini instantáneo, con las posibilidades de una cámara de controles manuales como ésta (un poquito por encima de las domésticas), es ideal para plasmar nuestros recuerdos. Fotografía informal de pareja, y postales que quedan reservadas a nuestro entorno más cercano. La cámara es mi absoluta recomendación en cuanto a fotografía instantánea, contando con una amplia variedad de controles manuales, y una calidad de imagen bastante aceptable. El formato es evidentemente compacto, y su venta al público es asequible (unos 120 euros). El “pero”: el precio de los paquetes de papel. No sale a cuenta… solo diremos eso; pero hay cosas que no se miden con dinero.

fuji instant retro camera

En mi caso, dudaba entre llevarme una Canon 600D, o una Canon 6D. La primera, siendo APS-C me ofrecía un tamaño reducido y prestaciones más que suficientes para fotografía de viaje; además de un factor de recorte del x1.6 en las ópticas, lo que se traduce en mayor distancia focal (que viene de perlas en fotografía callejera). La segunda, me ofrecía una diferencia de calidad notable en situaciones con poca luz, debido a su sensor Full Frame y una buena respuesta de ISO. Finalmente, me he decantado por mi 6D, con la cual hago el 90% de fotografías. No es ni de lejos la mejor cámara de la marca, sino un modelo de entrada en las Full Frame; pero me garantiza unos mínimos de calidad con luz natural durante todo el día.

full frame canon camera

Pero la decisión del cuerpo de cámara, era lo más fácil.


El objetivo

Con la duda entre un 50mm F1.4 de Canon y un 24-70mm F2.8 L II también de la misma firma, la elección no era nada fácil. En Instagram os decantásteis por la segunda opción, que parece más atractiva a priori por la variedad de distancias focales, la todavía buena luminosidad, y la calidad de construcción; pero muchos no conocen las capacidades de un 50mm bien resuelto.

dslr 50mm canon f1.4

El 50mm F1.4 de Canon, a pesar de su discreto tamaño y su construcción más pobre, es considerado como “el rey” de los objetivos. La nitidez en toda sus aperturas que ofrece junto a la ausencia prácticamente de distorsión, aberraciones cromáticas y viñeteo, lo hacen prácticamente perfecto. Su limitación es muchas veces la mejor baza: distancia focal fija a 50mm. Ésto significa que nosotros andamos y desandamos hasta encontrar nuestra medida de plano ideal, pero también supone limitaciones claras. Aún así, hay algo que lo hace sobresaliente. En fotografía, cuantas más comodidades tiene el fotógrafo, menos se estruja el cerebro. Éste fue mi primer y único objetivo hasta mediados de 2017, y por lo tanto aprendí con él; nunca he obtenido mejores resultados con ningún otro objetivo (hablando en casos generales). El tener limitada la distancia focal, me hizo buscar más concienzudamente mis fotografías, y disfrutar haciéndolas. Además, todo límite hace que el resto de aspectos reluzcan. La visión a 50mm ofrece una imagen muy natural, similar a la vista; y la apertura de F1.4 hace visible lo oculto en la oscuridad. Estas mismas características hacen que su profundidad de campo me otorgue fondos completamente desenfocados y efecto bokeh muy suaves; una de mis marcas personales al utilizarlo como recurso creativo. Por último, su tamaño, que permite transportar la cámara en un bolsillo de chaqueta o bolso, y aligerar el peso (punto principal en los viajes). Ésta era nuestra opción en un primer momento.

 

Por otro lado, desde que tengo el 24-70, con una apertura luminosa constante de F2.8, y una construcción propia de una revisión de serie L; vivo mucho más tranquilo. Éste objetivo me permite trabajar en reportajes profesionales tanto de fotografía como de vídeo sin temer a las limitaciones. Ofrece casi lo mismo que el anterior, pero con una distancia focal variable (zoom) ideal para el tipo de fotografía que realizo. Si bien es cierto que en cuanto a nitidez se queda un poco por debajo del 50mm, y que es un paso más oscuro, la distancia focal variable lo compensa con creces. Además, cuento con filtro polarizador profesional de Hoya y filtro ND1000 de Haida; con lo que es perfecto para sacar grandes paisajes urbanos de larga exposición y edificios sin reflejos indeseados en las ventanas. En un principio, parece la opción ideal, excepto por una cosa: sus dimensiones. Es 3 veces más grande que el 50mm, y considerablemente más pesado. Ésto, nos hacía dudar sobre su comodidad, ya que en nuestro anterior viaje a Praga nos afectó más de lo que pensábamos.

canon 24-70 f2.8 L II

¿La decisión final?

Los dos objetivos. Ya que mi maleta tenía espacio suficiente, en el último momento metí ambos objetivos. No para tener los dos encima, sino para elegir cada día el que más crea que voy a disfrutar. Hoy hemos podido probar el 24-70 en unas vistas preciosas del skyline de Nueva York desde Brooklyn Heights Promenade entre otros barrios como El Bronx o Queens; y mañana nos llevaremos el 50 a nuestra ruta por Harlem y el norte de Central Park. Os contaremos más en detalle nuestra experiencia en futuras entradas del blog.


Y ésto ha sido todo por hoy. Os dejamos mientras buscamos sitio para comer en Dumbo, y deseamos que nuestro blog os de algunas pistas sobre qué equipo es mejor para vuestro viaje. Nosotros lo tenemos claro: 50MM SIEMPRE.

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