Viaje a Nueva York – parte 1

Casi por sorpresa presentamos ésta primera parte de nuestras aventuras por Nueva York; un viaje enfocado a nuestras vacaciones y sin pretensiones profesionales, pero en el que hicimos nuestras fotografías.


En primer lugar, comentaros que enfocamos nuestros viajes y vacaciones de forma activa; ya que la mejor forma de desconectar es viendo mundo a pie de calle, o al menos desde nuestro punto de vista. Andamos y recorremos cada rincón de la ciudad, mezclando puntos turísticos con otros más desconocidos. 

Siempre reservamos con meses de antelación el vuelo y los hoteles, así como las actividades que creamos necesarias. Comentaros, que nuestro presupuesto es limitado ya que financiamos el viaje con ahorros sacados de las horas de trabajo (y todos sabéis lo difícil que es ahorrar siendo humildes). Por ello, volamos en líneas de bajo coste; y aquí lo interesante: Norwegian colocó lineas de coste reducido con vuelos directos a varios puntos de América que está expandiendo. Os sorprendería lo económico que puede resultar viajar a Nueva York si vais con fechas bastante flexibles. Por otro lado, consideramos que el hotel es solo un lugar donde descansar durante las horas de sueño. A no ser que encontremos una GRAN oferta, como el caso del hotel 5 estrellas de Praga (se rumoreaba que contaba con el mejor buffet de Europa, y pudimos comprobarlo), nuestros hoteles suelen ser albergues juveniles u hoteles corrientes (similar a un hostal o apartamento pequeñito en España). Respecto a las actividades, como nuestras vacaciones no son de larga duración, adquirimos solo entradas para las cosas que consideramos imprescindibles. Si tenemos tiempo para visitar museos, lo hacemos, pero en el caso de Nueva York omitimos ésta parte para poder visitar zonas más alejadas de los barrios.

Hoy os contamos nuestra experiencia en Nueva York durante los 2 primeros días:


Día 0: Llegada

  • Aeropuerto: Viajamos desde Barcelona, llegando a las 9 de la noche al aeropuerto de Newark (Nueva Jersey). Desde allí, mediante Air Train nos desplazamos hasta la isla de Manhattan. Para sorpresa nuestra, coincidimos con la salida de un concierto, donde los visitantes subían al tren con los ánimos muy por las nubes (el señor de delante con la gorra de los EEUU nos dió bastante miedo).
  • Hotel: Al llegar a la isla, adquirimos la Metro Card de una semana (muy recomendable) y nos desplazamos hasta nuestro hotel situado en la calle Broadway a media altura de Central Park. Nos sorprendimos por lo bien situado que estaba y todos los servicios que teníamos en la zona. Si queréis recomendaciones sobre hoteles u hostales podéis pedirnos opinión por privado. Éste día, decidimos descansar sin más, puesto que nos tocaba madrugar.

Día 1: Contrastes y Brooklyn

  • Al Tour “contrastes”: Nos recomendaron realizar éste tour para situar cada barrio y aprender de forma superficial la historia de éstos, así como sus peculiaridades. Salimos a las 8 de la mañana desde pleno centro de Manhattan, junto a Times Square, con destino Harlem. Sin apenas bajar del autobús nos mostraron las calles principales de Harlem, su historia, y el por qué hay una mayoría de personas de color. Tumbaron algunos tópicos sobre el barrio, y nos señalaron puntos y calles específicas. Nosotros, visitaríamos en profundidad éste barrio al siguiente día.lenox martin luther malcolm x
  • El Bronx: Durante el tour, nos hicieron una parada en dos puntos distintos del barrio: el grafitti con el nombre del barrio, y el estadio de los Yankees. El descanso nos permitió entrar a una cafetería 100% americana donde unas camareras al borde de la jubilación nos invitaron a pasar con un “hola cariños que desean”. El 90% de la población es latina, y gran parte de ella es de Puerto Rico. El mejor café largo de Nueva York y un enorme trozo de tarta de piña por 7 dólares. Zapatillas colgadas en los cables de la luz para señalar puntos de bandas, mucha gente de diverso aspecto y procedencia paseando, los taxis y el metro haciendo vibrar el asfalto; nos pareció la zona más encantadora y representativa de lo que teníamos en mente al escuchar la palabra “Nueva York”. Sin duda, volveríamos a recorrer las calles sin tour. Aún así desde el autobús nos mostraron grafittis representativos de gente del barrio, buenos locales donde comer, y la historia del barrio.
  • Queens: Desde el tour, hicieron incapié en dos partes (ya que éste es el barrio más extenso). En primer lugar visitamos la zona de Malva con sus chalets típicos, y nos dirigimos hacia uno de los últimos puntos que quedaban de la anterior expo, donde la tarta se evaporó. Tuvimos mucho tiempo libre con lo que desde el tour decidieron visitar zonas más concretas como el cementerio con vistas al skyline, el barrio de Williamsburg donde no teníamos suficiente postureo como para bajar a comprar (es broma, merece la pena visitarlo y subir unas fotos a Instagram), y por supuesto las zonas de éste barrio características por su población de judíos ortodoxos. Allí, el guía del tour nos explicó bastantes cosas sobre ellos, desmitificando muchos tópicos, y también contándonos otras peculiaridades que sí que parecían de película.
  • Brooklyn: La última parada la hicimos en Brooklyn, donde decidimos abandonar el tour tras una breve visita en bus. El motivo fue que queríamos recorrerlo a pié y alargar la visita hasta la noche. Comimos una pizza tamaño familiar en Grimaldi’s, famoso restaurante; y os puedo asegurar que es una de las mejores que he probado nunca. Después recorrimos cada calle de Dumbo, la zona más conocida quizás de Brooklyn, donde además realizamos unas cuantas fotografías como la del puente de Manhattan (con el Empire justo debajo) en la calle Washington. Pasamos el puente hasta la plaza del ayuntamiento y regresamos antes de la puesta de sol. Tomamos helado a precio de oro en Brooklyn Ice Cream Factory, y disfrutamos de las vistas hacia el otro lado de los puentes de Manhattan y Brooklyn.
  • La noche: Decidimos tomar unas fotografías del puente de Brooklyn y visitar el Jane’s Carroussel, donde coincidimos con un reportaje de fotos en la que el chico pidió la mano a la chica. Llegamos paseando hasta el Brooklyn Heights Promenade, donde realizamos varias fotografías en una zona plagada de gaviotas. Por último nos paseamos por zonas más alejadas de Brooklyn intentando buscar la forma de regresar en metro, ya que estaba cortado por obras. Nos encantaron las puertas con grandes escaleras y los bloques de ladrillo aunque el frío solo nos dejaba pensar en llegar al hotel.

Día 2: Harlem

  • Nada más llegar a Harlem: Nos tomamos con el famoso teatro Apollo, donde Michael Jackson y otros grandes se dieron a conocer. Paseamos por sus calles principales como Malcolm X o Martin Luther King observando las tiendas y el royo que tenía todo el barrio. Cualquier barrio nos parecía más representativo de Nueva York que la propia Manhattan y éste no se quedaba corto. Nos fotografiamos en las típicas fachadas con escaleras de emergencia y las entradas a los duplex con escalones.
  • Gospel: Paseando por el barrio, una amable señora nos indicó dónde podíamos asistir a una misa gospel, ya que parecían agradarles las visitas de turistas. Se lo agradecimos mucho pero la verdad es que ya teníamos una iglesia en mente, porque no buscábamos el típico espectáculo enfocado a turistas sino algo más discreto y suyo. Al llegar a la iglesia que teníamos planificada nos dejaron pasar y la experiencia fue espectacular. Se recibían con los brazos abiertos, cantaban canciones  e incluso instrumentales cada pocos minutos, y todo era mágico. A media misa el sacerdote nos indicó a los turistas que habíamos entrado, que comenzaba una parte más espiritual y de oración, con lo que decidimos abandonar la celebración en esa parte (son 3 horas de duración en total).
  • Tras ésto, nada mejor que un brunch. A nuestro bolsillo no le hacía ilusión entrar a los típicos Red Rooster o Silvya’s Restaurant, por lo que lo cambiamos por una buena comilona en el Harlem Shake. El de la canción. Os lo describimos con una palabra: imprescindible. Hasta el baño nos pareció que tenía un royo impresionante con un montón de fotografías de mujeres importantes de color a modo de collage en la pared. 
  • Central Park: Para bajar la comida, el acierto fue pasear hasta media altura de Central Park observando como jugaban las ardillas a los lados de los caminos. Al llegar al lago central decidimos parar en el hotel. 
  • Empire State: Ya entrada la tarde, bajamos hasta la zona centro de Manhattan donde pudimos observar edificios tan representativos como la Estación Central (junto al edificio Chrysler). Entramos a la biblioteca pública donde pudimos realizar algunas fotografías y disfrutar del silencio. Curiosamente, es el último lugar del mundo donde decidiría leer un artículo importante, pero allá cada cual, no vamos a meternos con los que allí estaban estudiando entre turistas y posers. A la salida, nos acercamos al Empire State, donde llegamos justo a tiempo para ver la puesta de sol sobre la zona de Wall Street. Unas vistas increíbles, y un ascensor que impresiona, pero no mejor que las vistas que disfrutamos más adelante en nuestro viaje (lo comentaremos en la parte 2).  Por último, paseamos por la zona de Flatiron Building hasta que nuestros pies pidieron tregua.
  • Os recomendamos cenar al menos un día en Hard Rock Café o similares, en la zona de Times Square, para sentiros 100% completos en vuestra experiencia tras un día como éste.

    Leave Your Comment Here

    A %d blogueros les gusta esto: